Este Libro del ajedrez y de otros juegos de dados y de tablas, de Alfonso X el rey Sabio (1252- 1284), es también traducción y arreglo de textos árabes. En Sevilla, y en 1283, se acabó su redacción. Es, sin duda, la obra más importante que de la Edad Media se nos ha conservado sobre tales juegos. Representa en su materia un avance sobre algunos libros orientales y un paso para llegar al moderno ajedrez de problemas. Aparte del ajedrez corriente, que ocupa la mitad del manuscrito, éste contiene otros ajedreces: el «Gran Ajedrez», el «Ajedrez de las diez casas…». Sobre los juegos de dados se detiene también mucho. Algún erudito cree descubrir el juego de las damas en el llamado «alquerque de doce». Y hay, además, un «tablero de los escaques e de las tablas, , que se juega por astronomía». El códice nos presenta en miniaturas — más toscas que las de las Cantigas — todas las jugadas de que habla el texto, y siempre, a los lados del tablero, están las hieráticas figuras de los jugadores, entre los que predominan los de tipo y traje orientales. «Porque toda manera de alegría quiso Dios que hubiesen los hombres en sí naturalmente porque pudiesen sufrir las cuitas y los trabajos cuando les viniesen, por ende los hombres buscaron muchas maneras porque esta alegría pudiesen haber cumplidamente».
C. Conde

