La Poesía Popular en Italia, Alessandro d’Ancona

[La poesia, popolare in Italia]. Obra de Alessandro d’Ancona (1835-1914), que representa la sistematización definitiva de investiga­ciones pacientes llevadas a cabo por el au­tor desde sus años juveniles.

La primera edición, de 1878, recoge resultados e ideas a los que D’Ancona se atiene en su segunda edición (1906), materialmente aumentada con nuevas muestras, ya propias, ya de otros (especialmente de Ermolao Rubieri, Histo­ria de la poesía popular italiana, Floren­cia, 1877), que no pudo utilizar antes. D’An­cona debe mucho también a la obra de Pitre, Imbriani, Tenca y Nigra en Italia; y de Fauriel en Francia. Pero sus directri­ces son originales, especialmente la que conduce a reducir la importancia del ele­mento literario y culto (clásico, provenzal francés) en la génesis de la primitiva poe­sía italiana y a poner de relieve, en cambio, la contribución del elemento popular en su materia, en su estructura y en su lengua.

Esta poesía nace durante el siglo XIII en Sicilia, por proceso monogénito y con mar­cados caracteres dialectales, los cuales, cuando se difunden por la península, van desapareciendo por el contacto de expresio­nes y matices diversos de otros dialectos, especialmente en Toscana, donde se produjo la más notable transformación idiomàtica, pero no tan resueltamente que oscureciese toda señal de su origen siciliano. De allí refluye, en efecto, en formas más elegantes y doctas, a Sicilia, donde, habiendo llegado a debilitarse la primitiva vena, los cantores populares se pusieron a hacer eco a aque­llas refundiciones, en las cuales hallaban tanta porción de sí mismos.

Sicilia siguió siendo la más tenaz conservadora de aquel patrimonio, hasta cuando en la alta y media Italia el humanismo parecía arrollar aque­lla poco vistosa producción, o negándola o adaptándola con carácter literario, polé­mico y paródico. Alessandro d’Ancona duda al determinar la genealogía exacta de aque­lla poesía cuyo desarrollo estudia eslabón por eslabón, especialmente en el género del «rispetto» y del «strambotto».

Su mé­todo es la comparación historicofilosófica, en que demuestra sutil penetración al man­tener distinto el problema estrictamente científico del literario y estético. Pero está minado en su base por ceder el autor a la tendencia de la cultura de su tiempo, que presentaba fisiológicamente la forma­ción de los hechos literarios y lingüísticos, disponiéndola según una parábola material de crecimiento y decadencia. Además, el sentido democrático que él tenía de la historia le inclinaba a exagerar la función y el valor de toda producción del pueblo: «el poeta — como él afirmaba de continuo — mayor de todos».

G. Marzot