Elementos Rítmicos, Aristógenes de Tarento

Tratado sobre el ritmo, de (siglo III a. de C.), el mayor tra­tadista griego de cuestiones musicales, edu­cado primero con los preceptos pitagóricos, y más tarde discípulo de Aristóteles. Nos ha llegado un largo fragmento del segundo libro de este tratado, publicado por Morelli a finales del siglo XVIII, muy importante para el conocimiento de las teorías antiguas acerca del ritmo; es notable y caracterís­tico que Aristógenes estudiara el ritmo como ley común de la danza, de la poesía y de la música.

En el fragmento conservado tra­ta especialmente del ritmo en la música, de la naturaleza, de las propiedades, de las condiciones del ritmo musical; pasa luego al estudio detallado de la medida del rit­mo, y el fragmento termina interrumpiendo la enumeración de los distintos pies. Este, junto a otros fragmentos menores de los Elementos rítmicos, sirvió de base para una reconstrucción, relativamente completa, de la teoría rítmica griega; el autor, según el método aristotélico, se basa en la observa­ción empírica de los hechos y por otra par­te sabe siempre situar su indagación cien­tífica en el marco de una más amplia es­peculación filosófica. Al igual que en los Elementos de armonía (v.), la expresión y la lengua de Aristógenes son sencillas y cla­ras y tienen, como los escritos aristotélicos, la exactitud y la desnudez propias de las lenguas científicas.

C. Schick