Obra del autor, también llamado el «músico», el principal tratadista e historiador griego de los problemas musicales. Han llegado hasta nosotros los fragmentos de tres libros, quizá sacados de varias obras de Aristoxeno, fecundísimo escritor sobre asuntos musicales, muy importante para el conocimiento de la teoría musical de la antigüedad griega. Después de algunos elementos introductivos, encontramos en el tratado las definiciones de la tonalidad, de los intervales, del «melos» musical que es distinto de los demás; trata después, de una manera más detallada, de los tres tipos de «melos» musical, diatónico, cromático, enarmónico; del tono y de la sucesión de Tos -tonos en la escala y de los intervales.
La escuela pitagórica, en la que al principio se educó Aristoxeno, le enseñó a interpretar la música en relación con el mundo y sus fenómenos; Aristóteles le enseñó el método empírico-científico, de manera que, junto con Teofrasto, es uno de los mayores cultivadores de ciencias particulares salido de la escuela peripatética. Es al mismo tiempo científico y filósofo y, en el estudio de la música, partiendo de la observación* rigurosa de la experiencia, sabe llegar a conclusiones sintéticas; por ejemplo, considera la música, cuyas leyes estudia, como una expresión del más amplio y complejo mundo de las armonías, sin perder nunca de vista el valor altamente educativo que los antiguos atribuían a este arte. También su estilo y su lengua, a pesar del tema abstruso y difícil de la obra, son siempre sencillos y exactos y se acercan a la concisión y a la claridad científica del lenguaje aristotélico.
C. Schick

