El Cultivo de las Ideas, Rémy de Gourmont

[La cul­ture des idées]. Colección de ensayos crí­ticos y divagaciones polémicas del francés Rémy de Gourmont (1850-1915), publicada en París en 1900. En las páginas referen­tes a «la dissociation des idées», el escri­tor afirma que existen dos maneras de pen­sar: acoger ciegamente las ideas acostum­radas, tal y como se presentan, o inclinarse por cuenta propia a nuevas asocia­ciones de ideas, y mejor aún dedicarse a una cosa más rara, a «originales disocia­ciones de ideas». Es necesario establecer nuevas verdades, las cuales, con su apa­riencia de excepción, podrán extenderse por el mundo y volver a ser fecundas. De esta manera se eliminan los perjuicios oca­sionados por la aceptación de los mencio­nados lugares comunes.

El pensamiento es una continua superación de sí mismo; por esto al crítico le es indispensable la facultad de crear nuevas ideas disociándolas de todo lo que las perjudicaba inútilmente. Este ensayo programático confirma la ca­racterística base de la crítica por medio de la cual Gourmont se ha acercado siempre a los problemas de la vida y de la sociedad, con un positivismo transfigurado a veces por exigencias líricas y creadoras, pero di­rigido al juego intelectual, a la paradoja brillante e irónica. Son notables, al menos por su tentativa de dar a su mundo una especie de consistencia científica, las pá­ginas sobre «La creación subconsciente»; pero al buscar el paso de la «inconsciencia» instintiva y creadora al arte verdadero y propio, Gourmont demuestra el punto débil de su argumentación. Más feliz es el ensa­yo «Du style ou de l’écriture», que reivin­dica la necesidad de una forma perfecta y consecuente en el escritor, para la realiza­ción de su personalidad creadora. Es inte­resante el estudio historicoliterario «Stéphane Mallarmé et l’idée de décadence»; «Le paganisme éternel» reivindica la anti­gua moral pagana en sus formas más in­mediatas, precisamente en la tradición cris­tiana en cuanto ha dado acogida a usos y supersticiones de la antigüedad; y «La morale de l’amour» afirma (anticipándose a la Física del amor, v.) algunos de los concep­tos más característicos de Gourmont, él del amor libre y la exaltación de la sensuali­dad.

Son bastante finas «Ironies et paradoxes», de las cuales la parte más lograda es la de los «Conseils familiers á un jeune écrivain», agudos dentro de su apariencia cínica y en la necesidad de alcanzar el éxito a toda costa, incluso con la hipocresía y la mentira. Viva y original «La destinée des langues», donde se perfila en Europa, en un lejano porvenir, la supervivencia úni­ca y exclusiva de la lengua italiana y la civilización de Italia, apasionada y volup­tuosa, a pesar de cualquier dominación bárbara y extranjera. En conjunto esta co­lección es típica en cuanto contiene, resu­midas, algunas de las ideas más caras al autor, a su mundo polémico y a sus exi­gencias, resultando de todo esto una lucha programática contra la tradición.

C. Cordié