Son 72 entre homilías y discursos del bizantino Juan Mauropo (o Maurópodes «el de los pies negros». s. XI), característicos de la época por su retórica preciosista. Fueron admiradísimos por sus contemporáneos, precisamente por corresponder a su ideal estilístico, y también después se les tuvo en gran aprecio. En verdad, su valor intrínseco es escasísimo: son discursos en su mayor parte pronunciados por el autor, docto prelado de Eucalta, con ocasión de festividades religiosas: fiestas de la Virgen, de los ángeles, de San Jorge, de San Basilio, de los santos Gregorio Nacianceno y Juan Crisóstomo, de San Teodoro mártir.
Algunos se refieren a importantes acontecimientos históricos: la revuelta de León Tornicio y la victoria sobre los pecheneques (1047-1048); pero cuando habla de política, Mauropo usa un tono general, sin informaciones precisas, sin examinar detalladamente la situación, ni dar nombres. Son en los discursos numerosísimas las citas y reminiscencias bíblicas, en tanto que, excepción hecha de Homero, faltan las de autores clásicos.
Como en las cartas, también en éstos escritos abundan las alteraciones, las isócolas, los clasmas, las anáforas y los síntomas. A este grupo de obras, hay que añadir algunos escritos menores: la Noticia, para la reforma en los estudios universitarios introducida por Constantino Monómaco en 1045, la Biografía de Doroteo el Joven, contemporáneo suyo, y la Biografía del monje Baras, que vivió en el siglo V, uno v otro fundadores de conventos.
G. Porru

