Del Principio Supremo de la Metodología y de Algunas de sus Aplicaciones al Servicio de la Educación Humana, Rosmini Serbati

[Del principio supremo della metódica e di alcune sue applicazioni in servizio dell’umana educazione], Obra pedagógica de Antonio Rosmini Serbati (1797-1855), publicada póstuma, en Turín, en 1857.

El primer libro fue, sin embargo, publicado en Turín en 1849 por Domenico Berti, como apéndice a su obra Del método applicato all’insegnamento elementare, como escrito inédito del rosminiano Michele Tarditi, que tuvo, para leerlo, el manuscrito de Rosmini. El escrito se ocupa de la apli­cación del «principio supremo de la meto­dología» hasta la edad de la infancia, y se compone de una «Introducción», en la que se asigna su lugar a la metodología en las ciencias filosóficas y fija el principio supre­mo, y, por otra parte, describe la aplica­ción de dicho principio a la infancia según cinco órdenes de intelecciones. Según Ros­mini, «la diversidad de las opiniones y de las tentativas, los caminos seguidos por cada~ educador y los debates entre estos caminos demuestran sin lugar a dudas que falta todavía al arte del método una base firme, admitida por todos y tal, que, cuando se entienda, nadie pueda ponerla en duda». Esta es la base del «supremo principio», esto es: «un pensamiento es lo que sirve de materia, o lo que suministra la materia para otro pensamiento».

El entendimiento humano sigue, en su desenvolvimiento, «un curso que está preestablecido por la natu­raleza, y no puede menos de seguir aquel curso y no otro». Por eso «deben presen­tarse primero a la mente del niño (y en general puede decirse que a la del hombre) los objetos que corresponden al ‘ segundo orden de intelecciones, después los del ter­cero y así sucesivamente». En otros térmi­nos, el principio supremo de la metodología es: «Ir delo conocido a lo desconocido». No haya equívocos; no se trata de ir de lo más general a lo particular, sino de lo particular «conocido» a lo particular «medio». Aparte la aplicación, a veces rígidamente mecá­nica, que de esto hace Rosmini, la importancia de la obra reside en ser una de las primeras tentativas filosóficas hechas sobre psicología de la infancia y de la niñez.

La obra está basada en la experiencia (Ros­mini utiliza mucho las observaciones de la señora Necker de Saussure). Es preciso res­petar en la educación el orden de las refle­xiones, porque ello significa respetar el orden intrínseco de la verdad y el desarro­llo natural de la facultad intelectiva. No faltan en la obra observaciones agudas y sugestivas, consideraciones todavía hoy ac­tuales y finísimas. Además, aclara e integra algunos objetos particulares de la filosofía rosminiana, tales como la atención, la vo­luntad, el razonamiento, etc.

M. F. Sciacca