Del Placer, Lorenzo de la Valle

[De voluptate]. Tratado filosófico del humanista italiano Lorenzo de la Valle, llamado Valla (1407-1457), com­puesto en 1431.

Está constituido por diálogos que se suponen sostenidos por algunos de los más insignes hombres de su tiempo, Leonar­do Bruni, Aretino, Antonio Beccadelli, lla­mado el Panormita, y Niccoló Niccoli. Razo­nan sobre algunos problemas espirituales bastante debatidos en su época, con lo que caracterizan la posición de la cultura del Renacimiento (v.) frente a la Religión y a sus principios ultraterrenos. Con actitud estoica, Bruno achaca a la naturaleza hu­mana su inclinación al mal y su facilidad para olvidar las más altas verdades y la finalidad del mundo, por lo que la honra­dez se convierte en cosa dificilísima y a menudo imposible de conseguir.

A su vez el Panormita, siguiendo sus refinadas y ale­gres inclinaciones de epicúreo y de poeta del amor (v. El Hermafrodita), proclama la necesidad de seguir a la naturaleza para ser verdaderamente dignos de la vida. El placer da los verdaderos consejos para vivir bien y para obrar en consecuencia; vana palabra es la honradez, si no está afianzada por el placer. El uno y la otra son partes de la vida: se debe realizar una nueva uni­dad que supere las contradicciones y que no ponga inútilmente a los hombres en lu­cha contra su propia naturaleza. En el ter­cer libro habla Niccoli: primero disgustado de ver a dos cristianos disputando de ma­nera tan pagana sobre problemas funda­mentales para la vida del nuevo mundo humanístico, y después con la confesión de que aun en esta vida se debe realizar una cierta felicidad, fin de toda obra que no sea considerada abstractamente.

En realidad, los que hablan de un placer prudente, dice él, se acercan a la moral cristiana mucho más que los estoicos, a menudo soberbios y desdeñosos al afirmar un bien que está totalmente fuera de nuestra vida de hombres. La obra no carece de vigor. Vibran en ella acentos polémicos inspirados plena­mente en la religiosidad inmanentista de su tiempo, fundada sobre un amor naturalista de la vida en todos sus aspectos. La posi­ción espiritual de Valla encontrará su decisivo desarrollo en la época de la Reforma. Numerosas referencias a la obra pueden hallarse en los Coloquios Familiares (v.) de Erasmo de Rotterdam, gran admirador y seguidor del humanista italiano.

A causa de algunos rozamientos con el Panormita, ofendido por su papel de epicúreo, Valla tuvo que cambiar el nombre de sus inter­locutores: el Panormita fue sustituido por el buen Maffeo Vegio, Bruni por el jurista Catone Sacco, y Niccoli, por un fraile, An­tonio da Rho. La obra volvió a publicarse en 1432 con un nuevo título: Del verdadero bien [De vero bono].

C. Cordié