[Consulti medici]. Obra del médico y naturalista Francesco Redi (1626-1698), publicada póstumamente entre el 1726 y el 1729. Basados en los métodos experimentales y en el retorno a los sistemas de Hipócrates, estos escritos, dirigidos a los clientes y colegas, además de un valor práctico y de una moderación que se adelanta a su tiempo, contienen interesantes observaciones sobre la vida y las costumbres. Se desprende de ellos un irónico desprecio por la terapéutica del siglo XVII y una jocosa burla respecto a ciertas damas que con el menor motivo sienten la necesidad de ser visitadas por el médico. El método de Redi se inspira ante todo en el buen sentido y en la atenta y aguda observación de la naturaleza. Las Consultas enseñan cómo debe cuidarse un enfermo de gota en edad avanzada, o quien padece ronquera, asma, hipocondría, temblores de las extremidades, dificultad en el habla, debilidad de memoria, de estómago, mengua del oído, excesiva humedad en la cabeza, esputos sanguinolentos y fiebres tercianas. A veces, la información es puramente burlesca, como en el caso en que enseña a cierto caballero a curar el miedo. El interés de estas prosas estriba especialmente en las máximas humanas y sencillas en las que Redi basa sus diagnósticos y métodos curativos. Por ejemplo, cuando escribe: «Es una higiene desgraciada aquella en que, siguiendo las prescripciones de un médico indiscreto, el hombre se deba abstener de aquellos alimentos que le apetecen».
Y en otro lugar: «… ¿qué es lo que debe hacer, el ilustrísimo señor N.? En primer término, debe procurar pasar su vida con tranquilidad y alegría de ánimo, teniendo siempre ante sus ojos los ochenta o noventa años que se pueden cumplir». E insistiendo en sus consejos, añade: «…yo le digo a V. S. I., que lo pase lo más alegremente posible, porque con la alegría y la tranquilidad de espíritu recuperará la salud perfectamente». Además de ser un hombre de ingenio festivo, Redi se manifiesta en estos escritos como un médico atento y sagaz: merecen recordarse particularmente sus citas sobre la quina como febrífugo y sus observaciones biológicas acerca del hombre y de los animales.
E. Allodoli

