Cien Cantos de Música Armónica A, Ottaviano de Petrucci da Fossombrone

[Harmonice musices Odhecaton A]. Título de la primera impresión de música polifónica por medio de caracteres móvi­les mecánicos, publicada en Venecia en 1501 por los talleres de Ottaviano de Petrucci da Fossombrone (1466-1539). Consta de un centenar de hojas en formato de cuarto manejable; contiene 96 composiciones a tres y cuatro voces (todas profanas con excep­ción de dos) de los siguientes compositores flamencos: Okeghem, Busnois, Heyne, Carón, Hobrecht, Tinctoris, Josquin, Compére, Alexander Agrícola, De la Rué, Brumel, Ghiselin, De Orto, Stokhem, Japart, Tadinghen, Bourdon, Verbech, Vincinet e Isaak. Según costumbre del tiempo, las partes vocales no están superpuestas como en las partituras modernas, sino puestas una después de otra, o una frente a otra, para hacer fácil su lectura a los respectivos ejecutantes. De los textos poéticos de cada composición, cosa rara, no se reproduce más que el verso pri­mero, lo que ha dado origen a la hipótesis de que esta publicación iba destinada a las adaptaciones instrumentales ya entonces en boga. De la primera impresión del Odhecaton existe un único precioso ejemplar en la Biblioteca capitular de Treviso.

De una se­gunda impresión de junio del mismo año de 1501 existe un ejemplar incompleto en el Liceo musical de Bolonia; de una tercera del 1504, un ejemplar completo en el Con­servatorio de París. Una reproducción en facsímil se publicó en Milán en 1934. A esta colección Petrucci hizo seguir otras dos aná­logas que formaban con ella una sola serie: «Cantos B número cincuenta B» (Venecia, 1502), «Cantos C número cincuenta C» (Venecia, 1503). Además de su valor de primi­cias tipográficas, estas publicaciones, como las numerosas de música sagrada y profana (Motetes, Misas, Cantos, etc.) editadas por Petrucci en los años sucesivos, dan testi­monio de la rica actividad musical del pri­mer cuarto del siglo XVI. Es fácil además comprender lo mucho que la invención o, por mejor decir, la perfeccionada explicación tipográfica de Petrucci favoreció la difusión de la música polifónica. Se servía de un doble tiraje, uno para la poesía y otro para las notas; y este sistema, para el cual en 1498 obtuvo privilegio por veinte años que le concedió el Senado veneciano, fue por él elevado a un grado excelente, de manera que todavía hoy sus impresiones son admiradas por su claridad y elegancia.

F. Fano