La Perfecta Casada, Fray Luis de León

Breve tratado moral que el religioso español Fray Luis de León (1537-1591) ofreció en homenaje a la aristocrática dama doña María Varela Oso rio con ocasión de sus bodas recientes.

Publi­cado en Salamanca en 1583, este tratado se hizo popular, por la clara transparencia de un estilo que sabe tratar con extremada sencillez y delicadeza las cosas más pro­fundas del espíritu, y por la doctrina que está expuesta en ella como expresión de una razón siempre válida en sí misma, en todo lugar y en todo tiempo, porque está conforme con inclinaciones o tendencias de naturaleza universal y constante. El docto agustino se convierte en guía de la joven esposa, no porque pueda hablar según expe­riencia directa, sino por lo que ha apren­dido en su estudio de las Sagradas Escri­turas, «que es enseñanza del Espíritu Santo». El orden de su exposición está estrictamen­te ligado con el último capítulo de los Pro­verbios (v.) de Salomón (XXXI, 10-31), del cual comenta cada uno de los versículos para confirmarlos y justificarlos, haciendo relucir en ellos la razón moral que los eter­niza.

La razón y la naturaleza son los dos conceptos a los cuales Fray Luis de León vuelve de cuando en cuando en su argumentación: y por ellos lee y deduce, dentro de las imágenes de la Sagrada Escritura, cómo deben ser las perfecciones de una esposa y de una madre en su vida de fatiga y de trabajo: buena, honesta, casera, orde­nada, próvida y laboriosa, que será ensal­zada por los hombres y por Dios. El tono de estas páginas, cuya claridad, perspicacia y precisión son admirables, está dado por el equilibrio espiritual que mantiene al lec­tor alejado de toda abstracción. Fray Luis de León señala a la esposa la meta última a la que deberá siempre mirar; pero no pierde nunca de vista los caracteres esen­ciales de la naturaleza femenina. Se detiene, ejemplificando, en las debilidades, las frivolidades, los errores de la mujer, pero los compadece, porque más allá de ellos están las dotes de un corazón generoso cuya fuer­za espiritual consiste en observar su propia vida y vivirla toda a guisa de don.

M. Casella

Puede decirse que la estética está infun- dida y derramada de un modo latente por las venas de la obra; y no sólo en el estilo, que es, a mi entender, de calidad superior al de cualquier otro libro castellano, sino en el temple armónico de las ideas. (Menéndez Pelayo)

Fray Luis, que como poeta figura entre las cinco o seis cumbres de la lírica en len­gua castellana, es como prosista el autor más equilibrado, más clásico, más perfecto; poeta y prosista, la representación más ar­mónica del Renacimiento español. (A. Valbuena Prat)