[Wesen des Christentums]. Adolf von Harnack, profesor de historia del Cristianismo en Berlín, autor de estudios fundamentales sobre el origen de la Iglesia y de una célebre Historia del Dogma, dio en 1900 las dieciséis conferencias comprendidas en este libro, en las que se propone exponer la esencia permanente del Cristianismo, según las enseñanzas de Jesús, tal como están contenidas en los Evangelios Sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas), cuyo valor documental sostiene con vigor.
Las enseñanzas de Jesús, si se despojan de los elementos caducos propios del tiempo y lugar donde fueron pronunciadas, cosa facilísima dado su carácter de profunda humanidad, se resumen en el anuncio del reino de Dios, como hecho interior y en la comunicación del alma con Dios. «Dios Padre y el infinito valor del alma humana»: de esta doble afirmación surge una nueva visión de la vida y una renovación de los valores prácticos que se resumen en la ley del amor, y que el autor trata de delinear en relación con el ascetismo, la cuestión social, el derecho, el trabajo y el dogma. La segunda parte de la obra trata de la evolución del Cristianismo en el catolicismo griego, en el catolicismo romano y en el protestantismo. La obra, que corresponde a las preocupaciones y discusiones de los primeros años del siglo (monismo, socialismo, tolstoismo), tuvo gran difusión. La visión del Cristianismo como hecho espiritual individual, presentada por Harnack, fue discutida por Alfred Loisy, entonces sacerdote modernista, en su libro El Evangelio y la Iglesia (v.).
G. Miegge

