[Erinnerung an den Tod]. Poema breve de edificación religiosa, de tono declamatorio, en mil cuarenta y dos versos, escrito hacia mediados del siglo XII por un clérigo alemán llamado Heinrich que, por ciertas referencias, es llamado generalmente Heinrich von Melk, por el nombre del convento de Melk en Austria.
Se señalan aquí los vicios en general y más especialmente los de sacerdotes y frailes, luego los de los seglares, los caballeros y por fin de la Iglesia romana. A ello sigue una larga admonición sobre la transitoriedad e infelicidad de la vida, sobre el horror de la muerte y la necesidad de arrepentirse a tiempo, sobre las enseñanzas de Cristo, la naturaleza del paraíso y el infierno. Termina con una plegaria a Dios. El tono de la obra refleja fielmente la atmósfera religiosa medieval, para la cual las alegrías de la vida son pura apariencia, todo es pecado y la única finalidad de la existencia es la preparación de la muerte. La observación directa de la vida tiñe — en determinados momentos — el texto de un ingenuo color realista y le confiere una alta expresividad. La mejor edición es todavía la de R. Heinzel (Viena, 1867).
M. Pensa

