La Corneida, Giovanni De Gamerra

[La Corneide]. Poema del aventurero poeta Giovanni De Gamerra (1743-1803), publicada por él en 1773 en edición parcial que gustó a Voltaire por «les jolis vers et la parfaite connaissance de l’antiquité et des moeurs modernes» y más tarde (1781) por entero en siete volú­menes. Si la desaliñada facilidad con que los versos están improvisados no permite aceptar la primera parte del juicio de Vol­taire, la segunda queda justificada por los pormenores que interesan al erudito y al curioso, sembrados en el poema, que el autor quisiera justificar por un intento de ironía moral: «doveasi, dico, al secol Settecento / questo stabil cornuto monumento».

Del chichisbeísmo dice que «dalla tirannide giá nato ebbe il fasto per padre e l’interesse», y que sobrevivirá «finché le donzellette / a un’odiosa unión saranno astrette». Pero su revolcarse en el fango desmien­te este falso fin moral hipócritamente decla­rado. Además de hablar en su obra, para decirlo con Da Ponte, «di tutte le corna appariranno in térra ed in cielo, dalla nascita di Vulcano a quella del suo signor nonno», al poeta no le da vergüenza mez­clar muchas veces, entre tantas suciedades el nombre de la «virtuosa Erseta», anagra­ma de la liornesa Teresa Calamani, de quien se había enamorado perdidamente y que murió entre sus brazos, y altas alabanzas a Pasquali Paoli; introduce la descripción de charlas de café, y la disputa entre un fran­cés y un florentino que reivindica el pri­mado de Italia en ciencias, letras y artes; y además de esto una larga lista de sus protectores y amigos literarios, entre los cuales Ranieri Calzabigi, que prefería la Corneida al Cubo robado (v.) y al Ricciardetto (v.) y la comparaba nada menos que al Hudibras (v.) de Butler. En 1793, el poe­ta, autor también de «numerosos dramas la­crimosos» pidió perdón a Pío VI en su poe­ma Batavia e la Belgia liberata (especie de Bassvilliana), por su juvenil pecado de la Corneida.

G. Pioli