Diálogo contra los poetas. Francesco Berni

Obrita del 1527. Los interlocu­tores son el propio Berni, Sanga, un Marco y un Giovanni da Modena. El diálogo tiene un sabor cómico en su exageración, sabor que llega hasta el exceso: que los poetas son asesinos, gente peligrosa, peste del si­glo. Pero el diálogo no se ocupa sólo de la degeneración del tipo social del poeta de profesión, el tipo de literato aventurero y arribista que se dio en abundancia en la época del Humanismo, sino también de la materia misma de la poesía humanista, revelando el vacío y la ociosidad del espí­ritu, mal velado con las fantasías y los adornos clásicos convertidos en arsenal co­mún de todos los poetas de la época.

Berni protesta también contra el revestimiento pagano, puesto de moda, sobre la materia cristiana, e insinúa que los poetas son cre­yentes bastante tibios, por no decir in­crédulos. Es difícil darse cuenta exacta del espíritu y de la finalidad del diálogo, en el que la sátira de las costumbres se mez­cla con la sátira literaria; más difícil toda­vía es decidir si la especie de poetismo de que parece empapado Berni ha de entenderse al pie de la letra, o más bien sea un expediente cómico, que es lo más proba­ble. El diálogo no carece de algunos párra­fos vivos, pero en conjunto, no puede compararse con la poesía del mismo autor en sus momentos más felices.

D. Mattalia