Capraria, Gigio Artemio Giancarli

Comedia en cinco actos de Gigio Artemio Giancarli (m. hacia 1560), escrita alrededor de 1545. Contrariamente a la Zíngara (v.), la otra comedia que nos queda de este autor, la Capraria es de ins­piración clásica. El viejo Gerofilo, bajo el nombre de Afrone, y su hijo Demetrio, bajo el de Lionello, llegan cada uno por su lado a Ferrara y, sin reconocerse, se enamoran los dos de una muchacha, Dorotea, vigila­da por el alcahuete Famélico. Uno y otro hacen todo lo que pueden para acercarse a ella. Afrone busca la ayuda del criado Brusca, que se burla de él, mientras que Lionello es ayudado por el astuto criado Ortica, que apuesta con el alcahuete que conseguirá penetrar en su casa. La apuesta es la muchacha. Naturalmente lo logra, pero se descubre que Dorotea es en realidad Campaspe, hermana de Lionello; el matri­monio resulta de este modo imposible y Campaspe llega a ser esposa del fiel Ortica. Clásica en el motivo de la rivalidad entre padre e hijo y en el reconocimiento final, que además son motivos exteriores de es­tructura escénica, la comedia resulta vivaz por la rápida alegría del diálogo y por la prontitud del juego escénico que permite a los actores. Ortica nos parece como uno de tantos eslabones que enlazan al anti­guo criado de la comedia latina con el pri­mer Zanni (v.) astuto v tramposo de la «Commedia dell’arte». El título alude a unas cabras que llevan a Gerofilo.

U. Déttore