El Satiricón, Petronio

Encolpio, perseguido por el dios Priapo que le ha arrebatado la virilidad, anda con el efebo Gitón y su amigo Ascilto por las ciudades de la Italia meridional, mezclándose en diversas aventuras truhanescas y eróticas; en ellas desta­can, entre otras, las figuras de Cartila, Psique y Circe, de una insaciable sensualidad.

Al tercero se une Eumolpo, un viejo tunante, aunque poeta y fino crítico, que en un episodio canta La toma de Troya (65 senarios yámbi­cos) y La guerra civil (295 hexámetros), probables paro­dias de las obras de Nerón y de Lucano. Pasajes célebres de la novela son El Banquete de Trimalción, un festín ofrecido por un nuevo rico, y la narración sobre la ma­trona de Efeso, una mujer que se entrega a un soldado sobre la tumba misma de su marido.