El Sacrificio, Agostino Beccari

[Il sacrificio]. Fábula pastoril en tres actos de Agostino Beccari (1510?-1590); inició la fortuna de aquel gé­nero de drama que se afirmó con el Pastor fido (v.) y el Aminta (v.).

Fue estrenada el 11 de febrero de 1554, con música de Alfonso dalla Viuola, en el palacio de Fran­cesco d’Este, en Ferrara, y después edita­da el año siguiente, con estructura diversa, y dedicada a Eleonora d’Este, presente en la segunda representación. «Argumento: Erasto ama a Callinome, ninfa, pero se ve despreciado por ella. Y Tarico continúa en el ya conquistado amor de Stellinia, la cual lo deja y se da a seguir a Erasto, nuevo amante. Todos estos diversos amores últimamente alcanzan el deseado fin, con intromisión de un sátiro, que con placen­teros engaños intenta gozar de aquellas nin­fas : y con engaños también es por ellas burlado. La escena es en Arcadia». Ya en la Egle de Giraldi se puede reconocer un primer paso hacia un drama de carácter pastoril y el propio autor dejó un fragmento que lleva la indicación de «fábula pastoril»; El sacrificio tiene pastores por personajes y no se apoya en la mitología; pero su ma­teria no es nada nueva.

Bajo el ropaje teatral atento a las reglas esperonianas (v. Canacea) continúa el hilo ininterrumpido de la tradición bucólica en sus variadas for­mas. Tiene resabios de muchas influencias, entre ellas naturalmente la de Petrarca. En cuanto al Sátiro, se notan semejanzas con el de Egle y con el tipo de Ruzzante. La novedad del endecasílabo suelto, respecto a la antigua octava del género dramático, la comparte con Giraldi. Carducci encuentra en esta obra un «diálogo, por fin, regular en versos sueltos, mediocres pero cultos». Fuera del diálogo, los cantos son estrofas rimadas. El espíritu pastoril se mezcla, ade­más, con las falsas galas literarias propias del género, en la intriga cómica, a la que ayudan oportunos efectos de magia. Bien dice Carrara que ahora se comprende que es ya imposible el retorno a la sencillez bucólica antigua.

M. T. Dazzi