Simhasanadvatrimisika

[Los treinta y dos (cuentos) del trono]. Colección india de cuentos, conocida también con el título de Vikramacarita o Las hazañas de Vikrama. Muy divulgada en la India, al igual que la Vetálapancavimsatiká (v.) y la sukasaptati (v.), nos ha llegado en numero­sas redacciones que presentan notables di­vergencias entre sí, y de las cuales la más cercana al original perdido es probable­mente una redacción meridional en prosa con sentencias intercaladas y un pequeño número de estrofas de estilo narrativo.

Ésta y algunas otras redacciones se remontan probablemente a los siglos XII-XIII. La compleja narración-marco cuenta, después de algunos preámbulos introductivos, la his­toria de Vikramáditya, rey de los Ujjayiní, afamado por su heroísmo y su liberalidad. El dios Indra le había regalado un esplén­dido trono, adornado con treinta y dos es­tatuas de mujeres. Caído en batalla el rey, el trono había sido enterrado, y no fue re­descubierto hasta muchos años después por el rey Bhoja de Dhara, quien lo mandó colocar en su palacio real. Pero he aquí que en el momento en que está a punto de subir al trono, una de las estatuas le avisa con voz humana que no lo puede hacer a menos de poseer todas las excelsas virtudes de Vikramáditya. El rey interroga a la estatua, que le cuenta una historia en la que se pone de manifiesto la genero­sidad de Vikramáditya, y luego le advierte que solamente en el caso de considerarse igual a ese rey en magnanimidad, puede sentarse en su trono.

El rey se prepara a hacerlo, pero una segunda estatua le in­terpela de la misma manera que la prime­ra, y también le narra una historia. Y así sucesivamente cada estatua le cuenta su historia. Por fin las estatuas, que no eran otra cosa que unas divinidades femeninas que una maldición transformó en piedra, recobran sus formas animadas y regresan al cielo. Los cuentos de esta colección, aunque ricos en elementos fantásticos, ca­recen por regla general de aquella genia­lidad que es propia de otras colecciones (por ejemplo la Vetalapancavimsatika) y resultan algo monótonos. La Simhasanadvatrimsika fue traducida al persa en 1574. Existen también versiones dialectales indias y siamesas; en mogol con el título de His­toria de Ardschi Bordschi Khan, en la que Ardschi Bordschi es Raja Bhoja, es decir, el rey Bhoja. Traducción francesa (de una versión bengalí) por L. Feer (Pa­rís, 1883).

M. Vallauri