Satisfacción a Guntamundo, Emilio Draconcio

[Satisfactio ad Gunthamundum). Poema en 153 dísticos, dedicado por Emilio Draconcio, poeta africano de fines del siglo V, a Guntamundo, rey de los vándalos (487-496).

La Satisfacción, como la obra mayor de Dra­concio, titulada Alabanzas de Dios (v.), nos informa sobre la vida del autor, uno de los mayores poetas de aquella época; Guntamundo le había encarcelado y condenado a graves penas, además de embargarle sus bienes, por celebrar en un poema a un señor extranjero, el emperador bizantino; en la Satisfacción, escrita mucho tiempo después de la condena, y que no le valió el perdón de su rey, Draconcio hace acto de contrición, interrumpiendo a menudo su poema con invocaciones a Dios y prome­tiendo a su rey cantar sus hazañas y las de sus antepasados. No faltan acentos líri­cos verdaderamente sentidos y conmove­dores, completamente insólitos en la poesía de aquel tiempo.

Antes que en su edición completa dirigida por F. Arévalo, de 1791, se conocía este poema en una refundición del siglo VII, de Eugenio. II, obispo de To­ledo, escrita por encargo de Chindasvinto, rey de los visigodos, en la que la supre­sión de muchos versos restaba al poema lo que tiene de espontáneo y sentido.

C. Schick