Composición lírica, de ocho versos, de Walter Savage Landor (1775- 1864), incluida en el poema Gebir (v.) y también en la colección de poesías latinas Simoneidea (1806). Es una de las más bellas del autor, de extremada sencillez y de forma clásica, que recuerda sobre todo ciertos epigramas griegos, de los cuales Landor era, según propia confesión, además de admirador, imitador. El poeta suspira por Rose Aylmer, mujer que tuvo todas las gracias, a la que ya no podrá ver jamás, y a la que consagra «una noche de recuerdos y de suspiros». Esta poesía fue inspirada por la hija de lord Aylmer, uno de los primeros amores de Landor, la cual, cuando su madre se casó por segunda vez, fue enviada a Calcuta a casa de una tía suya, donde murió a los veinte años.
A. Camerino

