[Le visage émerveillé]. Novela de la poetisa francesa Anne de Noailles (1873-1933), publicada en París en 190¿. Una débil trama se desarrolla en estas páginas por medio del diario de una monja muy joven, que vive todavía los recuerdos de su casa y ahora habita en un convento de provincia francesa.
No sabe qué es el amor: y lo aprende poco a poco, recibiendo, primero reacia, después aceptando, en su propia celda, muy lejos de creer que aquello sea pecado, a un joven pintor que habiéndola visto en la iglesia se ha enamorado de ella. Un amor muy literario, pero que se hace ardiente en el corazón de ambos; finalmente, el artista le propone que huyan juntos. Pero ella no parte, porque conoce vagamente que el hechizo del amor de una monja no es nada, fuera del convento: «Bajo el sol errante, libre, viviendo junto a seres, una monja es un fantasma que desaparece…», y se lo confiesa todo a la superiora, que la apreciaba y no tenía ninguna sospecha. Después enferma; llegan diariamente del mundo cartas de él, que ella consiente en que sean destruidas.
El convento ha vuelto a apoderarse de ella, su renuncia es completa. Las turbaciones, los remordimientos, las exclamaciones juveniles de la muchacha son descritos con delicada finura y con las complacencias morbosas y estetizantes, propias de la época, que se advierten en la calidad de la prosa de este libro. Destacan cuadros conventuales, breves retratos de monjas, aspectos de la naturaleza y del cambio de las estaciones, captados con mano segura. A pesar de no haber acertado a escribir una buena novela, quedan sus fragmentos; ejemplos de una prosa poética que posee una gracia decadente.
G. Falco

