Rosa y Cruz, Aleksandr Aleksandrovich Blok

[Rosa i Krest]. Drama en cuatro actos del poeta ruso Aleksandr Aleksandrovich Blok (1880-1921), publicado en 1915. Blok, poeta rico en motivos líricos y simbólicos, es el cantor del amor caballe­resco y, más tarde, de la revolución rusa, en la cual veía la redención de todo un pueblo destinado a un porvenir de renova­ción mística.

La acción de Rosa y Cruz es también -caballeresca, y se desarrolla en 1208, en los tiempos de la cruzada contra los albigenses. Isora, mujer del conde Archimbaldo, ha sido encerrada por su celoso marido en la torre de un castillo del Languedoc, porque en sus sueños surgía la figura de un extraño y hermoso caballero que lucía en el pecho una cruz negra. Beltrán, llamado el Caballero Desventurado, enamorado de Isora, va por el mundo en busca del misterioso caballero y lo encuen­tra. Pero éste es un viejo, un ingenuo poeta hijo de una hada, que confunde la realidad con sus quimeras. Cayetano, el viejo-niño, irá ante Isora y le cantará sus trovas, las mismas que la esposa de Archimbaldo creía oír en sus sueños, pero la castellana no re­conoce en él al caballero de la cruz negra. Llegan entretanto los albigenses, se libra la batalla y Beltrán, con su valor, hace huir al enemigo, pero queda gravemente herido en el pecho, precisamente donde tie­ne escondida una rosa recibida de manos de Isora.

Mientras la dama pasa la noche con un hermoso paje, enamorado de ella, Beltrán monta la guardia para advertir a la señora en caso *de peligro. La sangre brota de la herida y baña la rosa: Beltrán muere desangrado, pero al caer hace la señal convenida para anunciar a Isora la llegada del conde Archimbaldo. De esta ma­nera, la castellana está a salvo. Una inspi­ración netamente occidental y, en particu­lar, francesa, liga este drama a la obra de M. Rostand y de los simbolistas; fruto de un autor que, posteriormente, renovará ra­dicalmente su producción. La conmoción lí­rica y la singular elegancia del verso ase­guraron a Rosa y Cruz un éxito extraordi­nario en los círculos literarios rusos.

G. Kraisky