Redgauntlet, Walter Scott

Novela de Walter Scott (1771-1832), publicada en 1824. Está basada en una vuelta apócrifa del príncipe Carlos Eduardo a Inglaterra, algunos años después de 1745, tentativa que fracasó miserable­mente.

Mr. Redgauntlet, conocido de otro modo como Herries de Birrenswork, un jacobista proscrito, cuya identidad queda en el misterio durante gran parte de la novela, capitanea la tentativa y para conseguir su éxito rapta a su joven sobrino, Darsie Latimer (cuyo verdadero nombre es sir Ar­turo Darsie Redgauntlet), jefe de la fami­lia, con el fin de obtener el apoyo de sus súbditos. La nota de misterio viene dada desde el principio por la escena en que Dar­sie, mientras vagabundea por la landa du­rante el crepúsculo, es sorprendido, al cre­cer la marea, por un extraño caballero (se­mejante a la escena de la bahía de Knockwinnock en el Anticuario, v.); el misterio perdura durante parte de la novela, cuyo interés se concentra en las aventuras, na­rradas en forma algo deshilvanada, de Dar­sie y de su amigo Alan Fairford, que acude en socorro suyo (en Alan está retratado el mismo Scott, y en Darsie su amigo Will Clerck); pero el fondo histórico y los casos personales se funden en un tono único, quizá como en ninguna otra novela de Scott.

Son notables los cuadros de Edimburgo en el siglo XVIII (especialmente los ambientes forenses; entre otras, la figura de Peter Peebles, el maniático pleitista). La obra contiene el excelente cuento del vagabundo Guillermo («Vandering Willie’s Tale») y otras prosas, de las mejores de Scott. La no­vela, que, más que las otras, evoca la ju­ventud de Scott, no es, sin embargo, con­siderada como una de las mejores entre las de ambiente escocés, llamadas, por el título de la primera, Waverley Novéis.

M. Praz

Cuando el drama se intensifica y la es­cena se oscurece, alcanza un estilo perfec­to e inolvidable como el de Shakespeare, un estilo compuesto en forma altamente in­geniosa. Nunca es «precioso», pero a me­nudo es valiosísimo. (J. Bucham)