[Snow– Bound]. Poema del escritor norteamericano John Greenleaf Whittier (1807-1892), publicado en 1866. El argumento se reduce a la descripción de una familia obligada, por las abundantes nevadas, a pasar parte del invierno encerrada en su granja; pero el poeta supo infundir a sus versos tanta gracia y tal calor de humanidad, que creó una pequeña obra maestra de la literatura anglosajona e indudablemente una de las obras más hermosas y preciosas de la literatura de Nueva Inglaterra.
La fuerza descriptiva, que es una de las cualidades más notables de Whittier, puede aquí desarrollarse a sus anchas, y la vida de la granja aislada se anima con impresiones directas y vivaces, fruto de la sencillez y sinceridad del alma del poeta. Hijo de campesinos, Whittier describe escenas de una vida que le era familiar y, como el escocés Burns, con quien tiene no pocos puntos de contacto, sabe hablar de ello amplia y eficazmente. El relato se hace en primera persona; la familia bloqueada por la nieve es la del joven poeta, y éste se dirige a un hermano («Sólo, tú y yo, hermano, quedamos ahora de aquel grupo»), rememorando las veladas en la gran cocina, en torno al hogar, las personas queridas, los criados, los animales domésticos, la tibieza y el silencio solemne de la nevada; «y cuando despuntó la segunda mañana/nos encaramos con un mundo desconocido/en el que no había nada que pudiéramos llamar nuestro.
Alrededor de la brillante maravilla se curvaban/las azules paredes del firmamento,/ninguna nube encima de nosotros,/ni un trozo de tierra a nuestros pies/¡un universo todo cielo y nieve!». Quien quiera hacerse una idea fiel de la vida patriarcal de los colonos de Nueva Inglaterra no puede encontrar mejor guía que Whittier, que sabe describirla como gran poeta.
L. Krasnik
Ve con pasión y al mismo tiempo con precisión, aunque la fuerza de su expresión creadora sea de corto aliento y algunas veces tenga balbuceos. (L. Lewisohn)

