Poesías, Šěmuel ibn Negrella.

La per­sonalidad poética del judío español Šěmuel ibn Negrella (993-1056), visir de la corte de los reyes Ziríes de Granada, se ha per­filado particularmente en los últimos años, debido a haberse descubierto su Dīwān; hasta ahora sólo disponíamos de algunos especímenes de sus composiciones poéticas y contábamos con las grandes alabanzas que le dedicaban los críticos hebraicos me­dievales como Mosě ibn ‘Ezra.

Pero al pre­sente ya disponemos de ediciones críticas de sus obras poéticas y de estudios porme­norizados, debidos a ilustres especialistas de la universidad hebraica de Jerusalén. Como era entonces corriente, su formación fue casi enciclopédica, abarcando tanto la gramática hebrea como la aramea, la ára­be, el Talmud (v.) y las ciencias. Su asimi­lación de las galas de la poesía árabe fue muy completa como nos lo demuestra su Dīwān, que nos ofrece un magnífico con­junto de composiciones epitalámicas, amo­rosas, florales, cantos a la primavera, al vino, panegíricos, elegías, así como también poesías de carácter moral o didáctico. Es la clásica temática de la poesía arabigoespañola, transvasada por nuestro autor a la lengua santa, con particular desenvol­tura, fluidez y gracia. Pero otra notable particularidad nos ofrecen las poesías de Ibn Negrella.

El autor, merced a sus altas dotes literarias y políticas, escaló un alto cargo en la corte del rey Zirí de Granada, Habbus. Vino a ser como el primer mi­nistro o visir,, y llevó el peso, no sólo de la política, sino de las campañas béli­cas del pequeño reino granadino. Ibn Ne­grella solía retirarse dentro de su tienda en el campamento, y hacer como el diario poético de sus campañas, de modo que estas poesías históricas o cartas poéticas di­rigidas a su hijo tienen un subido valor de fuente histórica y son de gran importan­cia para cotejarlas con las fuentes árabes del torturado tiempo en que le tocó vivir.

J. M.a Millas Vallicrosa