Poesías, Rafael María de Mendive

En 1847 publicaba su primer volumen de versos, Pasionarias, el poeta cubano Rafael María de Mendive (1821-1886), maestro de José Martí; trece años después, en 1860, aparecía en Madrid una edición de sus poesías, con prólogo de Manuel Cañete, pero ni en ésta ni en la de Nueva York, de 1883, era recogida su excelente versión de las Melodías irlande­sas (y-), de Thomas Moore.

La nota más importante de su poesía consiste en haberse salvado del gran peligro que amenazaba a la lírica hispanoamericana, especialmente a la de su país: lo pomposo y declamatorio; su originalidad reside, pues, en haber esca­pado a la tropical exuberancia poética de sus coetáneos; un sentido totalmente clá­sico de la proporción y el sentimiento do­mina la temática romántica de sus versos. La melancolía, los afectos domésticos y la naturaleza son las principales fuentes de inspiración de sus poesías, entre las cuales destacan: «Yumuri», «La flor del agua», «A un arroyo», «La gota de rocío» y «La oración de la tarde», que se inicia con los versos: «Ya de la tarde el manto misterioso /sobre el callado mundo se desploma;/ya de Venus gentil el disco asoma/ya triste muere el sol».

S. Beser