Poesías, Pero de Andrade Caminha

La pro­ducción poética del portugués Pero de Andrade Caminha (1520?-1589) consta de casi mil composiciones, recogidas en dos reco­pilaciones póstumas; la primera: Poesías de Pero d’Andrade Caminha, mandadas pu­blicar por ordem da Academia real (Lis­boa, 1791), que en un pequeño volumen en 8.° reúne cuatrocientas cincuenta y cuatro composiciones; la segunda: Poesías inéditas de Pero Andrade de Caminha (Halle, 1898), al cuidado de J. Priebsch, que reúne otras cuatrocientas cincuenta y dos.

Otro cente­nar había sido publicado en el intervalo. Típico ejemplo del fabricante de versos, Caminha probó casi todos los géneros culti­vados por los poetas de su tiempo: églogas, elegías, odas, epigramas, canciones, epís­tolas, sonetos, epitafios, etc.; pero como sucede con tantos escritores de su siglo, la suya, más que obra de poeta es producto de una adiestrada pero fina ciencia retórica que cultiva una forma indiferente por su contenido. Este dominio de la técnica poé­tica lo colocó junto a los poetas de la «Es- chola italiana» capitaneada por Sá de Mi­randa, Bernardes y Ferreira; pero no posee ni el fuego lírico del primero, ni el sen­tido musical del segundo, ni la inteligencia crítica del tercero, quien le reprobó más de una vez sus versos españoles.

Poeta de oca­sión en sentido peyorativo, Caminha cantó el amor de una «Filis» que permanece des­conocida, cambió epístolas poéticas con casi todos los poetas portugueses de su tiempo (han merecido reprobación por su acrimo­nia los versos satíricos lanzados contra Camões), elogió a parientes y protectores entre los cuales figuran el duque de Guimaraes, cuyas mercedes ensalzó  con profusión co­rrespondiente a su liberalidad. Se recomien­da por la sinceridad del sentimiento y por el cuidado de ja forma, su elegía a la muerte de María Pimentel, esposa de Ferreira.

C. Capasso