La edición más completa de las poesías de Pedro de Quirós (fines del siglo XVI-hacia 1670) se debe a Menéndez Pelayo y fue publicada en Sevilla en 1887.
Es un poeta que vivió plenamente las tendencias del siglo XVII y se inclinó preferentemente por el conceptismo. Su versificación es limpia y fácil y su actitud, siempre correcta entre tanta violencia y polémica como en su siglo hubo, se mantuvo siempre en un tono jovial y alegre, y no llegó casi nunca a sobrepasar los límites de la broma y la burla cuando se enfrentó con la poesía de tono festivo: «A Cintia lastimada de unos mosquitos» es un buen ejemplo de ello. Los dos poemas más interesantes de su colección son el que empieza «Itálica, ¿dó estás? ¡Tu lozanía/rendida yace al golpe de los años!», y un madrigal amoroso en el que aparecen construcciones de tipo claramente conceptista.
El primero de ellos es un soneto que ha adquirido justa fama entre los muchos y graciosos debidos a su pluma; el segundo forma parte de la colección de madrigales, canciones y demás composiciones de delicado matiz que le caracterizan como uno de los más amables poetas de su época. Tradujo también seis himnos eclesiásticos y, entre otras composiciones de tema religioso, tiene una afortunada égloga, «Al nacimiento de Cristo». El empleo de antítesis y contraposiciones paralelas fue uno de sus recursos preferidos y llegó incluso a hacer uso de ellas en cuanto a los temas dentro de una misma composición, como en el caso del delicado soneto «A un ciprés junto a un almendro».
A. Pacheco

