Poesías, Jorge de Písides

Bajo este título se reúne toda la producción poética de Jorge de Písides, diácono de Santa Sofía y archi­vero, cuya actividad se desarrolla en tiem­pos del emperador Heraclio (610-641); en sus poesías son precisamente celebradas las gestas de aquel emperador y los aconteci­mientos políticos de su tiempo, y se refleja la vida de la corte de Bizancio, con sus po­lémicas filosoficoteológicas.

Entre sus poesías de tema histórico tenemos un breve poema, «Sobre la expedición del emperador Heraclio contra los persas», dividido en tres partes, en el que se celebran las victoriosas empre­sas de Heraclio contra Persia (622-626); otro celebra la liberación de Constantinopla del asedio de los ávaros por obra de la inven­cible Theotocos (la Virgen María) (626); un panegírico de Heraclio («Heracliada»), con ocasión de su victoria final sobre Cosroes, rey de los persas (628).

También en alabanza del emperador Heraclio compuso dos poesías más, una titulada «Saludo a Heraclio», escrita con ocasión de la su­bida al trono del emperador (610), y otra que celebra la recuperación del madero de la Santa Cruz, que los bárbaros, después de su derrota, habían restituido a Heraclio en Hierápolis, y que él había devuelto triunfalmente a Jerusalén (630). De tema filosoficorreligioso es su obra de más vasto aliento, el «Hexamerón», compuesto de cerca de doscientos trímetros, en los que son cele­brados les seis días de la creación del mun­do y para el que se sirvió abundantemente no sólo de la Biblia, sino también de Aristó­teles y de la Historia varia (v.) de Eliano.

Una relación armenia y otra eslava nos ates­tiguan la difusión de esta obra aun fuera de los confines del mundo griego. De tema polémico-teológico-religioso son también los poemitas «Sobre la vanidad de la vida», dedicado al patriarca Sergio e inspirado en el Eclesiastés; «Contra el impío Severo de Antioquía», en que se defienden los princi­pios dogmáticos de la Iglesia y se ataca a los heréticos de Severo; un «Himno sobre la Resurrección de Cristo», compuesto hacia 628; una poesía «Sobre la vida humana», el único compuesto en hexámetros de factura noniana. Son notables los epigramas, bas­tante numerosos, que tratan de los temas más variados, sagrados y profanos. No falta en ellos uno sobre la podagra, tema predi­lecto de la epigramática bizantina. Tam­bién el epigrama a sí mismo trata un tema muy común a los poetas bizantinos.

La for­tuna de Písides con la posteridad fue gran­dísima; él fue el principal modelo de los poetas posteriores y, sin duda, el mejor poeta bizantino; su estilo es sencillo y claro; su trímetro, que emplea en todas sus com­posiciones. es correcto y fluido, si bien ha perdido casi totalmente aquella variedad alcanzada en los clásicos, y va adquiriendo la forma del dodecasílabo bizantino. Pero no faltan en él la artificiosidad, la prolijidad y la retórica, defectos congénitos del gusto bizantino. Es grandísima la importancia de la producción de Písides desde el punto de vista histórico; en realidad es el único que nos narra los acontecimientos y la vida de la época de Heraclio, que figura entre las más notables de la historia de Bizancio. El cronista Teófanes se sirvió de él como de fuente histórica.

S. Impellizzeri