Poesías, Afina Elisabeth von Droste-Hülshoff

[Gedichte]. único volumen publicado durante la vida de la autora (1844), recoge los escritos de la ba­ronesa Afina Elisabeth von Droste-Hülshoff (1797-1848) que tuvieron más fácil acceso al público. Aunque la fama de la autora esté en parte ligada a su inspiración religiosa ca­tólica y a la contemplación meditativa pro­pia de otros volúmenes, póstumos, el libro constituye un alto documento de poesía, y revela ya inconfundibles y maduros los ras­gos característicos de la escritora de Westfalia.

Solitaria en la vida, con un gran fon­do de melancolía, encerrada en sí misma e independiente de las influencias literarias de su tiempo, se inclinó a la realidad de la naturaleza y del alma, y trató de enten­derla sin intermediarios y de expresarla con infatigable sinceridad. Con ella co­mienza en la lírica alemana el realismo que continuará en la obra de Hebbel y de Storm. En el volumen Poesías, son parti­cularmente numerosas y notables las que tienen por objeto aspectos de la naturaleza familiar, tan cara a la autora, del paisaje de Westfalia, de la landa brumosa y de los pantanos. «Cuadros de la landa» [«Heidebilder»] se titula precisamente el grupo más numeroso.

Particularmente notables son en él el gracioso idilio «La casa en la landa» [«Das Haus in der Heide»]; la poe­sía «Los cuervos» [«Die Kráhen»], empa­pada de sabroso humorismo; «La piedra del gigante» [«Der Hünenstein»]; la «Mina de marga» [«Die Mergelgrube»], en la que el sentido del «unheimlich», de lo inquie­tante, se despliega en alegre ironía; «El hombre de la landa» [«Der Heidemann»], siniestra personificación de la niebla que se detiene o que vaga sobre los matorrales y, por fin, «El niño en el pantano» [«Der Knabe im Moor»], que por su visionaria fuerza de sugestión recuerda algunas ca­prichosas poesías de Hebbel. Por la perso­nal y casi instintiva novedad del estilo, el sentido del misterio cósmico se percibe con tal proximidad de sutiles y capilares sen­saciones y está expresada con tal armonía de acordes, que la lírica moderna, después del impresionismo, ha vuelto de nuevo a esta poesía como a una de sus lejanas fuen­tes.

Con este grupo de poesías y con el otro, «Roca, Selva y Lago» [«Fels, Wald und See»], cuyas joyas son el ciclo «Los elementos» [«Die Elemente»] y sobre todo «Sobre el musgo» [«Im Moose»], que puede sostener la comparación con las mejores composiciones de Últimos dones (v.), la autora inicia en sentido ideal la corriente de la «Heimatdichtung», esto es, de la poesía y del arte regionales, lo que constituye la más próxima expresión del realismo alemán y a la que se remontan poetas y escritores tales como Alexis, Stifter, Raabe, Storin, Keller y Fontane, hasta llegar a Rosegger, a Thoma, a Timm Kroger.

Forman parte del volumen también los poemas breves y las «Baladas», las más notables de las cua­les son: «La muerte del arzobispo Enguelberto» [«Der Tod des Erzischofs Engelbert»], el «Purgatorio de la nobleza wetsfaliana» [«Das Fegfeuer des Westphálischen Adels»], «La mirada del gerifalte» [«Der Geierpfiff»] y «Kurt von Spiegel».

M. Merlini