Poemas y Baladas de Swinburne, Algemon Charles Swinburne

[Poems and Ballads]. Título de tres volú­menes o series [«Series»] de poesías de Algemon Charles Swinburne (1837-1909), pu­blicadas respectivamente en 1866, 1878 y 1889.

La más célebre es la primera serie [«First series»], que tuvo un grandísimo éxito, sobre todo de escándalo, porque está dominada por la figura del ídolo sanguina­rio e implacable en el que el poeta encar­naba su ideal femenino; tipo de mujer fa­tal, cantada como Venus (poemita Laus Veneris, v.), como Faustina [«Faustina»], como Herodías, Cleopatra, y otras lujurio­sas reinas orientales que desfilan en la Re­presentación de la reina Betsabé [The Mas­que of Queen Bersabe] y, en fin, como Dolo­res, Nuestra Señora del Pasmo de los Sen­tidos (Dolores, v.), a la que el poeta in­voca en una letanía que es toda ella una profanación sádica. La lujuria encuentra sobre todo expresión en el atrevido canto puesto en boca de Safo, Anactoria (v.).

Notas más humanas y patéticas se hallan en la poesía titulada «El triunfo del tiempo» [«The Triumph of Times»], inspirada en su amor, no correspondido, por Jane Faulkner; es un melodioso adiós a la vida normal, apenas entrevista, e, indudablemente, se­ñala el vértice máximo de la inspiración de Swinburne (André Gide hizo de él uno de los motivos de su Puerta Estrecha, v.). Entre las otras composiciones notables de esta colección poética pueden recordarse: el breve poemita dramático Fedra (v.), la exquisita nenia sobre «Itilo» [«Itylus»], en la que Swinburne confunde, según antigua contaminación, dos personajes mitológicos diferentes: Itilo e Itis; la poesía está ins­pirada en el sexto libro (vv. 412-674) de las Metamorfosis (v.) de Ovidio (de «Itilo», tomó D’Annunzio el motivo para una de las más logradas partes de la Quizá sí, quizá no, v.); «La leprosa» [«The Leper»], de la que D’Annunzio derivó uno de los episodios de la Cruzada de los Inocentes (v.); la musical evocación de ultratumba contenida en el «Jardín de Proserpina» [«The Garden of Proserpine»].

Un grupo de poesías, «Un canto en tiempo de orden» [«A Song in Time of Order»], «Canto en tiempo de revolución» [«A Song in Time of Revolution»], «A Víctor Hugo» [«To Víctor Hugo»] (pasos de la cual imitó D’Annunzio en la oda «A Dante» del segundo libro de las Laudes, v.) anticipa los temas políticos que Swin­burne tratará después en los Cantos de antes del alba (v.). Bastante menos notables son la segunda y tercera series [«Second and Third Series»]; en la segunda figura, sin embargo, una magnífica oda en memoria de Charles Baudelaire, «Ave atque Vale» y «Un jardín abandonado» [«A Forseken Garden»], donde el poeta, elaborando motivos de la colección anterior, describe un jardín solitario a orillas del mar.

El círculo de inspiración de Swinburne, sobre todo en la primera serie de Poesías y baladas, es bastante limitado, y coincide con la espe­cial sensibilidad erótica del poeta; sin em­bargo, en el ímpetu musical del verso (cua­lidad con la que deslumbró a los contem­poráneos) la sensualidad viene a estar como traspuesta fuera de los sentidos, y las poe­sías, hasta las más atrevidas, tienen un aire de distanciación abstracta, y dan la impre­sión, tan característica del poeta, de girar en torno a un centro potencial sin alcan­zarlo. En los casos mejores, el arte de Swinburne es típicamente impresionista y simbolista.

M. Praz

El gigante lírico de la poesía Victoriano.(Gosse)

En su verdadera poesía… el ritmo y las rimas son tan originales y ambiciosos como los de Browning; y su única diferen­cia con éste no es que Swinburne apa­rezca claro y sin alturas, sino que supere siempre triunfalmente la altura, cosa que a Browning con frecuencia no le ocurre. (Chesterton)

Swinburne vibra aislado, trémulo, dis­tante como una gaviota solitaria sobre las ondas. Esta semejanza la encontramos con frecuencia en sus versos, y el impulso, la pureza y la libertad de su inspiración no pueden significarse con un símbolo más vivo y apropiado. (H. Nicolson)