Poemas Vulgares, Anónimo

Bajo este título tradicional se indican dos poemitas bizan­tinos, respectivamente titulados Narraciones, en cuatrocientos noventa y seis versos, y Exhortaciones en mil doscientos ochenta y cinco versos, compuestos por Esteban Sachlikis, nacido en Canea (Creta) hacia 1525.

El primero, de género autobiográfico, contiene el relato de la trabajosa vida de su autor, quien des­viado de los estudios por obra de malos com­pañeros, se abandona a la vida corrupta del barrio del puerto, se convierte en asiduo frecuentador de prostíbulos y allí conoce a una mujerzuela, la cual, después de ha­berlo reducido a la miseria, lo conduce al robo y a la cárcel. La descripción de aque­llos ambientes es muy viva y en extremo eficaz por su sencillez y exactitud, despo­jada de todo orgullo retórico o literario.

Las riñas entre la gente de mal vivir del puerto, el ambiente de las prostitutas, la cárcel con todos sus horrores y la indeci­ble suciedad zumbante de insectos inmun­dos, la rapacidad de los compañeros de cár­cel, todo está descrito con la más poderosa eficiencia, a la cual contribuye mucho la lengua, que es el puro dialecto cretense, no sólo popular, sino el propio del ambiente en que Esteban se mueve. En el segundo poemita, escrito en edad avanzada y más sensata, Esteban pone en guardia a un joven- cito, hijo de un amigo suyo, contra los erro­res y los peligros por los cuales él mismo hubo de padecer tanto en su lejana juven­tud y de la cual le expone, con aquel fin, todas las consecuencias, con perfecto cono­cimiento de causa y con el más franco rea­lismo.

R. Cantarella