Este volumen acoge también Las Erinnias [Les Erinnyes], tragedia representada en París el 6 de enero de 1873; para ella Jules Massenet compuso la música de escena. En versos de fortísimo temple, la Orestiada (v.) de Esquilo no es traducida, sino refundida, condensada, dirigida a un sentido más pesimista que el del original. Su brevedad contribuye al horror que produce: Orestes, ya no absuelto por el juicio del Areópago, es abrumado por las Furias implacables. La antigua fatalidad es aquí atavismo, oscura fuerza innata en el hombre. En este más hondo pesimismo ciertamente se reconoce el amargor por la derrota francesa de 1870, la cual también inspiró la poesía «Le sacre de Paris».
V. Lugli

