Mou Lan T’seu, Anónimo

[Canto de Mou Lan]. Es una especie de balada épica, la obra maestra de la poesía popular que produjo la China septentrional, y la más bella ex­presión de su espíritu caballeresco. Fué escrita por un autor desconocido del si­glo IV d. de C. En sus orígenes, el Canto no debía ser más que un simple relato po­pular, que más tarde tomó la forma de poema narrativo.

La joven Mou Lan teje en el patio de su casa, y se desespera porque la tarde anterior su padre ha sido llamado al servicio de las armas y ella no tiene nin­gún hermano de edad suficiente para po­der reemplazarle, como permiten las cos­tumbres. Finalmente decide responder ella misma a las órdenes dadas: compra un ca­ballo, se viste con traje masculino y mar­cha hacia el frente. Aquella misma noche, en lugar de las palabras dulces a que está acostumbrada, escucha el ronco rumor del río Amarillo y el relinchar de los caballos enemigos. Pero Mou Lan se mantiene firme­mente en su lugar y combate con la bra­vura de un hombre. Al cabo de diez años de servicio militar, retorna a la villa im­perial y es recibida por el emperador, que le pregunta qué recompensa desearía reci­bir por los servicios prestados. Mou Lan responde que no desearía ni cargos ni dinero y sí tan sólo el poder regresar a su casa. Conocedores de la noticia de su vuel­ta, sus parientes salen a su encuentro: su hermana mayor ha vestido sus galas de fiesta; su hermano se prepara a degollar los cerdos y gansos para el banquete.

Ape­nas llega, Mou Lan marcha a su habitación y se despoja de sus vestidos de hombre, lava sus cabellos, arregla su rostro y vuelve a ser una bellísima joven. Sus compañeros de armas, que la han escoltado hasta allí y que nunca tuvieron sospecha de su sexo, quedan asombrados y manifiestan su admi­ración. Este corto poema, cuyo principal mérito es la simplicidad, añade a su carác­ter novelesco un sentido del detalle a la vez deliciosamente poético y acusadamente realista.