La Talanta, Pietro Aretino

Comedia en cinco actos de Pietro Aretino (1492-1556), escrita en 1534. La intriga (el reconocimiento final y el cambio de sexo) manifiesta la influencia directa de la comedia latina; también de Plauto procede la figura de uno de los principales personajes, el capitán Tinca, calcado del Pirgopolinice (v.) del Miles gloriosas (v.). Talanta (v.), una bella cor­tesana, reparte sus favores entre cuatro amantes, cada uno de los cuales es un tipo característico y bien dibujado.

Uno es Orfinio, joven impetuoso y seguro de sí mismo, verdaderamente enamorado de Talanta; otro es el altanero y arrogante capitán Tinca; el tercero es un viejo y avaro señor vene­ciano todavía entregado al culto de Ci­prina; el cuarto es un romano, Armileo, que representa de un modo interesado el papel de enamorado. La cortesana recibe como regalo de Tinca una esclava, y del veneciano un esclavo sarraceno; en realidad, la esclava es un joven llamado Antino, que habiendo vivido algún tiempo bajo vesti­duras femeninas, en la casa del capitán, se ha convertido en amante de su hija Marmilia; el esclavo, por otra parte, es una muchacha enamorada de Marchetto, hijo del veneciano. Armileo se enamora de la bella y joven esclava, fingiendo amar a Talanta para poder frecuentar la casa. Persistiendo en su ficción, sostiene también un duelo con Orfonio; pero el esclavo y la esclava, que son hermanos, huyen, mientras Talanta se entrega a todas las furias creyendo que los donantes habían querido recoger sus regalos.

Armileo, desesperado, encuentra a untan Blando en compañía de una muchacha vestida con traje masculino que él cree ser la que ama; y en tal equívoco cae también el capitán, que exige se le restituya la joven. En realidad ella es la hermana de los otros dos esclavos, que Blando por fin reconoce como hijos suyos que un día fueron raptados por los turcos. Tinca y el veneciano perdonan a sus hijos, mientras Armileo se casa con la otra muchacha y Orfinio se queda como único y feliz amante de Talanta. Esta obra está escrita sobre un esquema tradicional derivado de Plauto y ya explotado por Bibbiena en la Calandria (v.); pero el esquema es sólo el pretexto de una variación atrevida y fantástica, que en el juego de los diálogos, ritmados casi coreográficamente, mezcla apuntes satíricos y motivos mímicos. Los personajes aparecen felizmente esbozados, como suele suceder en todas las comedias de Aretino; en particular la cortesana Talanta, el viejo veneciano y el capitán Tinca.

E. Allodoli

No se trata aquí del orgasmo libidinoso ni de la coprofagia de muchas páginas de los Razonamientos, sino que es humanidad, la humanidad, en uno de sus aspectos, degradada o más bien circunscrita a una baja esfera que despliega inteligencia y voluntad, y aguzándolas siempre dentro de aquellos confines insuperables… Era capaz de remontarse hasta la pura contemplación artística y de detenerse allí, haciéndose en ella todo simple y bueno. (B. Croce)