La Letra escarlata, N. Hawthorne

La historia —que el autor confiesa en la introducción haber sacado de un documento descubierto en los archi­vos de la aduana de Salem— se desarrolla en el Boston puritano del siglo XVII. Hester Prynne, que precedió en su llegada a Massachusetts a su marido, un anciano cien­tífico inglés, ha tenido una hija, la pequeña Pearl, de un amor «ilegítimo» y es castigada cruelmente de acuerdo con las leyes de su tiempo: expuesta a la vergüenza pú­blica en una especie de picota, es condenada a llevar du­rante toda su vida sobre el pecho la simbólica letra A (adúltera), recortada por ella misma en una «bonita tela escarlata» y bordada con extraños recamados y arabes­cos dorados.

Interrogada, Hester sigue callando con obs­tinación el nombre de su amante. El marido, dado por muerto en un naufragio, ha logrado por el contrario es­capar al peligro del mar y de los indios; y llega a Boston a tiempo para asistir al castigo de Hester. Le exige no re­velar su presencia y, bajo el falso nombre de Chillingworth, se pone a buscar al cómplice del adulterio de su mujer. Consigue descubrirlo: se trata del joven reveren­do Dimmesdale, que sufre profundamente por su pecado pero es demasiado orgulloso para acusarse. Al final, ator­mentado por la persecución de Chillingworth, que lo si­gue por doquiera implacable, Dimmesdale consiente: confiesa públicamente su culpa y muere, ahogado por la emoción.