La Habitación roja, A. Strindberg

Arvid Falk, un joven idealista, deja su empleo para dedicarse a la literatura militante y, de este modo, tratar de incidir positivamente en el tejido de una realidad profun­damente injusta. Pero al cabo de un año, desilusionado, vuelve a su profesión, interesándose ahora por la numis­mática y conservando, no obstante, en su ánimo la exi­gencia y la esperanza de una justicia superior.

En el in­terior de estas «escenas de la vida de artistas y literatos» presentadas con ironía, pulula todo un mundo burgués compuesto de usureros y banqueros, editores presuntuo­sos y curas rapaces, muchachas corruptas y literatos «bohémiens», cargos públicos indolentes y gobiernos hipó­critamente arropados de ideales patrióticos.