La Conquista de Granada o Almanzor y Almahida, John Dryden

[The Conquest of Gra­nada, or Almanzor and Almahide]. Trage­dia en dísticos heroicos, en dos partes de cinco actos cada una, de John Dryden (1631-1700), representada en 1670-71. Dry­den tomó como punto de partida Almahida o la esclava reina, de Mlle. de Scudéry (Pa­rís, 1660-63) y utilizó las Guerras civiles de Granada (v.) de Ginés Pérez de Hita, de donde se derivaba la novela de la Scudéry. En la importante introducción De los dramas heroicos [Of Heroique Playes] el poeta cita el principio del Orlando furioso: «Las mujeres, los caballeros, etc.», y añade que «un drama heroico debería, en principio, imitar un poema heroico»; no obstante, el modelo de sus héroes sería más lógico buscarlo en Tasso que en Ariosto.

La tragedia toma como punto de partida la contienda entre las facciones rivales de los abencerrajes y los zegríes y la guerra que tuvo como consecuencia la conquista del reino por Fernando e Isabel. El valiente Almanzor, que combate contra los españoles, no es otro, como luego se descubre, que el hijo del duque de Arcos, al cual se había dado por perdido. Éste está enamorado de Almahida, la prometida del árabe Boabdil, la cual corresponde a su amor pero quiere permanecer fiel a la palabra dada al rey, el cual lucha entre los celos y la necesidad de la eficaz ayuda de Almanzor. Este úl­timo alcanza sus deseos después de la muer­te del rey. Con este argumento amoroso se entrelazan otros dos: la rivalidad de Abdallah, hermano del rey, y Abdelmelic, jefe de los abencerrajes, por la mano de la al­tiva Lindaraza, hermana del jefe de los ze­gríes, y el amor del valiente Osmin, uno de los abencerrajes, por Benzaida, doncella zegrí. La pasión amorosa, «huracán de la vida», domina el drama, enlazada con el tema de la omnipotencia amorosa y con el de la mujer fatal (Lindaraza), en cuyas ma­nos «palpitan corazones sangrientos». La obra es de las mejores de Dryden y durante cerca de medio siglo fue popular en las tablas.

M. Praz

Dryden es una de las piedras de toque para una apreciación universal de la poesía. (T. S. Eliot)