Il Pomo D’oro, Francesco Sbarra

Melodrama o, como se intitulaba originariamente, fiesta teatral en 5 actos y 67 escenas, libreto de Francesco Sbarra (1611-1668), música de Marc’An­tonio Cesti (1623-1669).

Estrenada, según antiguos testimonios, en Viena en 1666 (aunque su partitura, conservada en la Biblioteca Imperial de Viena, lleva la fecha de 1668), en ocasión de las bodas del emperador Leopoldo I con Margarita, infanta de España. El libreto se inspira en el mito de la manzana de la discordia de Pa­rís (v.); al final Júpiter (v.) le quita la manzana a Venus (v.) y la entrega a la emperatriz, en cuyo aniversario del naci­miento se dio la segunda representación de la obra.

La escenificación es en extremo fastuosa; se presentan divinidades paganas en gran número, y cada una con un rico séquito. En el prólogo hay un coro de ocho voces, que simbolizan los dominios del Im­perio austríaco bajo Leopoldo I. En tal género de representación la Corte de Viena veía como reflejada su propia fastuosidad. La parte musical, en el conjunto de su estructura, coopera con la literaria y figu­rativa a este efecto de magnificencia exterior. El acompañamiento instrumental es, en relación con la época, rico y suntuoso, especialmente por el concurso de instru­mentos de viento, de grupos de trompetas parecidos a los usados alguna vez por Mon­teverdi y con mayor frecuencia por Cavalli.

Hay una larga introducción instrumental de forma tripartita, e intermedios instru­mentales preceden a cada acto. En el canto son varias las escenas corales, algunas de las cuales son lo que se acostumbra llamar «piezas de carácter». Las partes «a solo» tienen a menudo forma estrófica, muy pa­recida a la del aria «da capo», destinada a alcanzar tanto auge en la ópera italiana del siglo XVIII. Aquí se ve cómo el melodrama basado en el libre recitado expresivo, sólo aquí y allá mezclado con fragmentos de estructura estrófica, como lo habían creado los músicos italianos de primeros del si­glo XVII, va cediendo, en el tipo de ópera veneciana de la que Cesti es un exponente, a una sucesión de piezas individualmente completas (formas cerradas) en que el elemento lírico predomina sobre el dramá­tico.

II pomo d’oro, además, tiene de parti­cular el carácter de obra de espectáculo, manifestación de un gusto formalista y de­corativo, de un verdadero barroquismo mu­sical: y esto explica el éxito que tuvo en su tiempo. Pero esto no significa que la obra no tenga además méritos artísticos, pues Cesti fue músico de sensibilidad sobre todo en el género de música tierna e idílica (aunque también a veces pasional; véase, por ejemplo, el aria «Tu mancavi a tormentarmi», publicada por Gevaert en la colec­ción Les glories de l’Italie); en este sentido las piezas más notables de Il pomo d’oro son la de Juno atormentada por su nostal­gia de Paris, y el lamento de Proserpina, con un acompañamiento instrumental que recuerda el Orfeo (v.) de Monteverdi, con trompetas, trompas, fagotes y órgano.

F. Fano