Obra de Ramón Gómez de la Serna (n. 1888). Pombo es un magnífico libro sobre la tertulia literaria que se reunía en el café madrileño de «Pombo» (1918), seguido de otro volumen que se titula La sagrada cripta de Pombo (y que, según su autor advierte, puede leerse independientemente del primero).
En realidad, ambos son las crónicas de un tiempo y de una sociedad literaria determinados. Los personajes que Ramón pone de manifiesto, aunque reales, son suyos ya: por convivir con él, por ser él quien los enuncia, y por el rastro que dejaron tras ellos y que muchos de nosotros hemos podido comprobar en la vida real española. Pombo empieza por su descripción como café único, y en esta descripción la felicísima gracia del autor acumula los aciertos, hasta abrumar con ellos.
De la descripción del café pasa a la de sus habituales clientes y sus excepcionales pasajeros; más un barco que una casa, y aunque normalmente anclado, en los momentos en que Ramón y los suyos se constituían en dotación, barco en travesía lenta, prolija, por las noches madrileñas cargadas de presagios y de memorias. Como todos los artistas, todos los hombres de letras y de viso social determinado pasaban por «Pombo», el gran Ramón Gómez de la Serna tuvo la oportunidad de irlos retratando, mejor dicho, radiografiando, en su libro. Para darse cuenta del tiempo prevanguardista español hay que leerse Pombo, y La sagrada cripta de Pombo.
Por el segundo pasan otros cafés, otras descripciones a ellos referentes; por el primero, sólo las crónicas de las tertulias ramonianas. Marejadas de greguerías (v. Greguerías) aparecen en sus páginas. Crítica finísima, interpretación libre — y casi siempre certera — de los tipos humanos que a él se aproximaban como a gran sacerdote de la ceremonia pombiana, todo se encuentra en Pombo para regocijo y enseñanza del lector.
C. Conde

