Hijos y amantes, D.H. Lawrence

Paul ha crecido en una profunda comunión afectiva con su madre: desea amar rendidamente, entregarse por com­pleto, y sin embargo algo se lo impide. No consigue lle­gar a un verdadero entendimiento con Miriam, criatura enamorada y devota; ni tampoco con la divorciada Cla­ra.

Ésta advierte las reservas del joven y acaba volviendo con su marido: y Paul comprende que ninguna mujer po­drá nunca sustituir enteramente a su madre. Sólo cuan­do ésta muera y en medio de la profunda aflicción que se apoderará dé él, tras una crisis de desesperada sole­dad, Paul advertirá, aun cuando sea oscuramente, la po­sibilidad de una auténtica participación en la vida.