Ella, la Tierra, Vasyl Stefanyk

[Vona zemla]. Na­rraciones publicadas en Leópolis en 1926, por el escritor ucraniano (1871-1936). Se inspiran en la campaña ucra­niana de Galitzia en el momento de las repercusiones económicas (pero, sobre todo, psicológicas y nacionales) de la guerra mundial, y por lo tanto de la ucranio-pola­ca. Las narraciones de Stefanyk se caracte­rizan por un lapidario laconismo, que va directamente al fin propuesto, y se presen­tan como construcciones de puras y seve­ras líneas clásicas, vivas en sentimientos y de rara fuerza expresiva.

La narración Ella, la tierra, que da título a la colección es su ejemplo más típico; es una trágica mi­niatura que sintetiza y expresa todo el horror de la guerra (por la cual «las ven­tanas de los pueblos se han vuelto ciegas, y las campanas han perdido la voz» y el viejo Danylo, a quien han quitado los hi­jos y los nietecitos, y su anciana esposa, muda de dolor, como las campanas de la aldea, huye de casa para salvar a lo me­nos la vida de los jóvenes); el amor del campesino ucraniano por la tierra negra, y blanda y tierna («que te roba todas las fuerzas, te chupa las manos y el alma; tú te apegas a ella, y la honras, y ella te de­sangra…

Pero por tu esfuerzo te da la casa, llena de hijos y de nietecitos, que ríen como campanillas de plata…») y la lucha entre los sentimientos opuestos, en que el amor por la tierra adquiere cada vez más la fuerza y la importancia de un sentimiento religioso, y el abandono de ella aparece como un grande e imperdonable pecado: «Volved a vuestra tierra —dice a Danylo otro campesino, en cuya casa se ha detenido para, pasar la noche—, volved a vuestra tierra, y Dios os bendecirá aunque os lleven a la horca». «He pecado ante Dios — le responde Danylo —, he pecado ante Dios y ante vosotros. Pues mis campos son como las ovejas gordas, negros y encrespa­dos. Y en seguida voy a hacer girar los carros hacia Oriente, para no ofender a Dios». Y así lo hizo. Y su mujer, al saberlo, recuperó la voz. Trad. italiana de Luigi Salvini, en el volumen Le Quattro Sciabole (Florencia, 1941).

E. Onatskyi