En una Ferrara donde la comunidad judía aparece cada vez más amenazada por las leyes raciales, la familia de los Finzi-Contini lleva una vida apartada en una gran villa rodeada de un jardín envuelto por un halo de misterio. Los chicos, Alberto y Micol, deciden invitar a jugar al tenis con ellos a algunos jóvenes, en su mayoría judíos, excluidos del club de tenis de la ciudad. El protagonista de la historia, que narra en primera persona, hace su entrada así en esta pequeña comunidad, a la que pertenece también el milanés Malnate.
En las largas charlas entre el narrador, Micol y los amigos, se entrecruzan temas políticos y privados, y aflora asimismo un sentimiento de amor entre la joven judía y el protagonista. Éste se verá invitado a espaciar sus visitas a la villa cuando Micol decida cerrar toda vía a los posibles desarrollos de ese afecto. El rechazo preludia el fin trágico de la familia: Alberto muere de una grave enfermedad; Micol y todos los suyos son deportados a alemania y asesinados. Malnate cae en Rusia. Al narrador le quedan los recuerdos abrasadores de una época de su vida irrepetible.

