El Eterno Novio, Jakob Ignjatovic

[Veciti mladozenja]. Novela del escritor y periodista serbio, publicada en 1878. La novela se inicia con un amplio relato, que sirve casi de prólogo, del viaje que Sofra Kirie realiza para dirigirse al mercado de Krakcvo: sus encuentros, los diversos tipos que se le presentan, del la­drón al hidalgo rural.

La acción empieza diez años más tarde y tiene por protago­nista al hijo de Sofra, Samik, un jovencito apenas graduado y a quien le agrada divertirse. Después de la muerte de su ma­dre el carácter de Samik empeora; se vuelve más inquieto y caprichoso. Quisiera casarse, pero un viaje a Italia le disuade de la idea. A la vuelta conoce en un baile a una graciosa muchacha de rica familia, Luisa Polaceh. Pero Luisa es católica y sus padres no permiten que se case con un ortodoxo. Luisa, que se ha enamorado de Samik, está dispuesta a huir con él; pero Samik no se decide, siempre temeroso y vacilante. Por fin los padres de Luisa la casan con otro. Muere entre tanto el padre de Samik, su hermano se vuelve ladrón y estafador, la familia decae y el patrimonio disminuye.

Pero Samik no cambia de vida y va siempre en busca de fiestas, de diver­siones y de amores. Se encapricha por una muchacha que ha tenido un desengaño amoroso y se ha envenenado; quisiera casarse con ella, pero muere. Así, de amor en amor, Samik envejece, continúa corte­jando a las hijas de las que en otro tiempo amó. Ha adquirido cierta fama de hombre de gusto y de buen consejero en asuntos de modas y vive en aquel mundo ilusorio hasta el fin, comiéndose los últimos restos de sus bienes. En esta novela Ignjatovic se afirma como narrador primitivo pero eficaz, sobre un fondo social bien claro. A través de la vida de Samik se desarrolla el cuadro de la burguesía serbia del «Sremsko», zona que entonces estaba bajo el dominio de Hun­gría, y el sentido de los fenómenos socia­les y morales que entonces revelaban la crisis, en el tránsito de la vieja a la nueva generación.

L. Salvini