El Enamorado de la Osa Mayor, Sergiusz Piasecki

[Kochanek. Wielkiej Niedzwiedziey]. No­vela autobiográfica.

Este libro, como explica el mismo autor, fue iniciado en marzo de 1934. El autor hacía ya varios años que purga­ba, en la penitenciaría de Santa Cruz, una condena por delitos comunes, que debía acabar en 1941. El libro apareció en Polo­nia en vísperas de la invasión alemana y el éxito fue tal que provocó inmediata­mente una especie de plebiscito nacional por el indulto del condenado. Y el indulto estaba a punto de producirse cuando el estallido de la segunda guerra mundial, que arrasó inmediatamente a Polonia, alcanzó incluso a los detenidos de Santa Cruz y con ellos desapareció Piasecki sin dejar huellas.

A través de esta autobiografía se nos muestra un temperamento tumultuoso, nacido para la lucha y el peligro, despre­ciando su vida y su dinero, así como el ajeno, desordenado, cocainómano, extraña mezcla de capacidades delictivas y senti­mientos generosos. Después de haber tomado parte, muy joven, en una manifestación anti bolchevique en su Polonia natal y en acciones de guerra contra los rusos y los bolcheviques, Piasecki escogió, debido a la inquietud de su espíritu, la vida del con­trabandista, tras una primera experiencia desgraciada que le procuró veintiún meses de cárcel. Unido a toda una banda de es­pecialistas en la materia, vivió de golpes audaces, agresiones, rapiñas, contrabando continuo entre la frontera polaca y la so­viética. Pasa de toda clase de fatigas y mi­serias a grandes ganancias, que oculta en los árboles, pero que desprecia y derro­cha con despreocupación desenvuelta: tiene amantes, amigos, enemigos, es perseguido, detenido, herido, pierde a sus compañeros uno tras otro, algunos de los cuales que­dan muertos, otros capturados, los más dispersados.

La Osa Mayor, que le ha guia­do con su mística luz desde el cielo en las primeras empresas, es su compañera fiel en las noches de vigilia y acción y le inspira ahora a través de las rejas de la cárcel, en las noches de vela en que, soli­tario y enfermo de tisis, se le ocurre escri­bir su libro. La novela es, en su género, obra original y viva. La sinceridad convin­cente de la narración objetiva, la fascina­ción misteriosa de una existencia tan ale­jada de lo corriente, la sencilla revelación de estados de ánimo, que fluctúan entre la probidad y la delincuencia, recuerdan las más bellas cualidades de las novelas pica­rescas españolas y hacen de este libro una isla de verdad y de vida en el alejandrinismo de tantos aspectos de la literatura contemporánea. [Trad. de J. Farrán y Ma­yoral (Barcelona, 1944)].

E. Damiani