El Emigrado, Gabriel Sénac de Meilhan

[L’Émigré]. Obra publi­cada en 1797. Es la novela de la «emigra­ción» francesa, según la experiencia viva del autor. El joven Marqués de Saint-Alban, por su devoción al rey, y al orden que el rey significaba, ha abandonado la Francia revolucionaria; después de haber hecho la campaña de 1792, como oficial en el ejército prusiano, ha sido herido pocos días antes ce la rendición de Maguncia. Acogido por la familia de los condes Loewenstein, un tierno y profundo amor nace entre él y la joven condesa, unida a un marido mucho más viejo y muy distinto de ella. La se­ñora se resiste, encerrando en su corazón su pasión; cuando la muerte del marido permitiría su felicidad, el marqués, recla­mado por el deber, se une al ejército de Condé y es hecho prisionero en un com­bate.

Ante el Tribunal revolucionario, pro­clama su fe y se mata. La condesa enlo­quece y muere. Otras figuras de emigrados animan el cuadro, con las miserias heroi­cas, las estoicas actitudes resignadas, las esperanzas inciertas y tenaces. Los sucesos de* 1793, en el libro escrito aquel mismo año, son recordados con una visión natu­ralmente apasionada, y, sin embargo, bas­tante imparcial. Entre el horror de las ma­tanzas y las iniquidades (la última de ellas la muerte de María Antonieta), aun con la conciencia de no haber faltado al más alto deber, resulta evidente para los emigrados más conscientes que sólo del interior de la nación agitada puede llegarles la salvación, la resurrección. Con su forma epistolar y algún sabor de sensibilidad del siglo XVIII, es un documento precioso de la otra Fran­cia, en el tiempo más sombrío de la tor­menta. El libro parece conseguir un especial realce incluso en su escasísima notorie­dad, envuelto por una sombra que con­viene a su tono delicado, sumiso.

V. Lugli