El Dictamundo, Fazio degli Uberti

[Il Dittamondo]. Poema didascálico en tercetos escrito entre 1346 y 1367. El Dictamundo, o sea «dictamundi» (expresión de sabor enciclo­pedista), es la narración de un fantástico viaje hecho por el poeta, a instancias de la Virtud, y bajo la guía del antiguo geó­grafo Solino, por las tres partes del mundo entonces conocido: Europa, Asia y África. Falta la descripción de la tercera parte, porque el poema quedó interrumpido por la muerte del autor.

Esta ficción narrativa, que recuerda exteriormente la de Dante (y desde luego aparece en el poema el in­flujo de su gran modelo), es la frágil trama destinada a sostener la nutridísima serie de conocimientos geográficos e históricos, que constituyen el elemento sustancial del poe­ma; en la ficción del viaje está vagamente indicada la idea de que el espíritu humano llega a su perfección moral mediante el estadio y el ejercicio de la ciencia. Pero la alegoría sólo es un simple motivo tradicional mientras, a diferencia del poema dantes­co, la vista y el espíritu del poeta están constantemente dirigidos a las polícromas tintas y a las múltiples formas y peripecias del mundo natural y del mundo humano.

La visión de los lugares estimula no menos la memoria que la vista del poeta, quien describe lugares evocando historias y le­yendas: así la vista de la isla de Tristán v.) le sugiere el recuerdo de las afortuna­das leyendas bretonas; junto a la Roma medieval, reviven los fastos de la antigua. El tono prosaico y didáctico de la exposición está empapado y animado a menudo por un sutil impulso de la fantasía, que sin embargo, pronto se desvanece. Es, sobre todo, agradable el difuso y casi alegre es­tupor del poeta frente a las variadas e inagotables formas y bellezas del mundo natural, en cuyo estupor se refleja también el color fantástico de las compilaciones geográficas y de los «bestiarios» medievales. La descripción de Italia es verdaderamente una mezcla de bellezas y maravillas:

«Tiene Italia la forma de una hoja / de encina, estrecha y larga, y por tres partes / la cie­rra el mar y la onda la golpea»… «Aquí son dulces y amables las colmas / en sombra y alfombradas de flores bellas / y de hierbas que sanan miembros débiles»… «Aquí, con suave olor, lirios y rosas / y bosquecillos de cipreses y altos pinos / con mil colo­res de violetas». Perjudica un poco al Dicta- mundo la comparación más o menos sobre­entendida con el poema dantesco, pero gustó a los contemporáneos como libro de ciencia, y Filippo Villani lo juzgó «libro bastante deleitable y útil a los que tratan de conocer el circuito y el lugar del mundo».

D. Mattalia

 Poema dantesco, muy pronto sepultado en el olvido y nunca resucitado.(Bettinelli)

Un tratado de frescos espíritus, en el que la ciencia prevalece, y donde el lado expresivo del discurso posee una límpida virtud imaginativa, que de vez en cuando se condensa en breves poesías. (F. Flora)