El Diablo cojuelo, A.R. Lesage

Una noche en Madrid, el estudiante don Cleofás Lean­dro Pérez Zambullo libera casualmente de una redoma, donde lo tiene encerrado un mago, al diablo cojuelo Asmodeo. Éste, agradecido, le ofrece ver un espectáculo ex­traordinario: lo lleva por los cielos de Madrid y destecha los tejados de las casas, mostrando a sus moradores y re­firiendo sus secretas historias.

Esa noche y al día siguien­te Cleofás, gracias a Asmodeo, puede saber los secretos de los palacios, prisiones y manicomios, y llegar a tener conocimiento de los más recónditos pensamientos de los hombres, de sus sueños, remordimientos y deseos. Ade­más, Cleofás convence a Asmodeo para que salve a la be­lla y jovencísima Serafina, hija de don Pedro de Escolno, del incendio de su palacio. Cuando Asmodeo lo deja, reclamado por su mago, don Cleofás, enterado de que don Pedro busca al salvador de su hija, se presenta ante él y pese a explicar honestamente que el mérito es de As­modeo, obtiene igualmente la mano de Serafina.