Werther, alma ardiente y apasionada, se enamora de Carlota, llegando a saber sólo demasiado tarde que ella está ya prometida a Alberto, hombre apacible y tranquilo. Éste, a pesar de sus dudas sobre los sentimientos de Werther, deja que ambos se frecuenten.
Carlota se siente cada vez más atraída por Werther, comprende que lo ama y se deja besar por él. Incapaz de resistir a la pasión y desesperado de conseguir a Carlota sólo para sí, Werther simula tener que partir para un corto viaje y se suicida.

